Crónicas del bloqueo: la desinformación como medio de dominación

Texto: Laura V. Mor, Resumen Latinoamericano Cuba

Es sabido que los medios de comunicación responden a intereses políticos y económicos, y que aunque el ideal de objetividad no existe, muchos de ellos se visten de imparciales.  Si esos medios de comunicación hegemónicos, que responden a intereses geopolíticos de la mayor potencia del mundo informan sobre Cuba y la Revolución, es de esperar que no se ajusten a la verdad.

Los medios alternativos entonces, adquieren un rol de contrainformación sumamente importante para los pueblos del mundo, como forma de dar respuesta a la desinformación  a la que los ciudadanos somos sometidos, más aún cuando se trata de países como Cuba, relatando aquello que se invisibiliza o se manipula con la intención deliberada de generar opinión pública favorable a los intereses del sistema capitalista; una mentira repetida suficientes veces se transforma en realidad.    

Leer en la prensa del mundo noticias, reportajes o infografías sobre los bajos índices de mortalidad infantil o la alta esperanza de vida de los niños y niñas cubanos es difícil de encontrar, salvo cuando UNESCO habla de ello y no queda más remedio que publicarlo o al menos referenciarlo. Pero aunque se publique, los grandes medios no pierden oportunidad para, tras su línea editorial, tergiversar noticias y explicar el sistema cubano de una manera inversa a lo que en realidad es.          

Si pensamos, por ejemplo, en la cobertura que tuvo en esos grandes medios el paso del huracán Matthew por el oriente cubano notaremos seguramente que el medio que sí ha publicado sobre el tema, ha omitido poner el énfasis en la prevención y actuación del gobierno cubano para que no existan pérdidas de vidas humanas.

Cuando hay elecciones en cualquier otro lugar del mundo, la cobertura es mundial. Cuando esas elecciones son en Cuba directamente se invisibiliza, pues lo que esos grandes medios esperan que creamos es que en Cuba Socialista no hay elecciones, justificación para presentar a la Revolución como un totalitarismo, una dictadura, amparados en el discurso de polítologos y analistas funcionales al sistema capitalista, tanto de la derecha como de la socialdemocracia, que recetan a Cuba la partidocracia y la democracia burguesa como ejemplos democráticos de gestión gubernamental a seguir.

Tampoco encontraremos en los grandes medios corporativos noticias sobre las conquistas sociales que ha logrado el pueblo cubano en estos 58 años de proceso revolucionario, ni los esfuerzos que el Estado realiza para mantener la universalidad de derechos.

Nada  dirán de la existencia del bloqueo económico, comercial y financiero que tanto daño hace a este pueblo en el día a día, y que a pesar de los elocuentes discursos, continúa vigente, cuanto mucho lo llamará eufemísticamente “embargo”, incluso hay quienes sostienen que de hecho ya no existe dado el reciente reinicio de relaciones diplomáticas con Estados Unidos. Esa funcionalidad tiene una lógica: no se muerde la mano de aquel que te da de comer.

Articular los esfuerzos de los distintos medios contrahegemónicos en la lucha desigual por evidenciar la realidad de los pueblos, en un contexto donde el conservadurismo político ha logrado reinsertarse en el escenario regional y mundial, es la gran tarea de nuestros tiempos. Evidenciando una vez más aquello que los conglomerados mediáticos esperan mantener oculto: que la historia no ha terminado, que aunque cambien los momentos históricos los pueblos seguirán luchando y tienen mucho por decir.

 

Anuncios

Dejanos un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s